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La salud del rey o de cualquiera

Por : Fernando Neubarth
Médico e escritor. Especialista em Clínica Médica e Reumatologia. Chefe do Serviço de Reumatologia do Hospital Moinhos de Vento. Presidente da Sociedade Brasileira de Reumatologia/SBR 2006-2008. Presidente do Conselho Consultivo da SBR.



01 Marzo, 2022

https://doi.org/10.46856/grp.22.e110

"Notas de un periódico en vísperas del I Congreso PANLAR - 1955. Nanna Svartz llega a Río de Janeiro"

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La salud del rey o de cualquiera 

Fernando Neubarth MD

Así camina la humanidad. Este sería el título en Brasil de la película basada en la novela Gigante de la escritora estadounidense Edna Ferber y que el diario carioca Última Hora, el 11 de agosto de 1955, reportó como un nuevo encuentro entre el director George Stevens y la actriz Elizabeth Taylor, tan bien valorada por él en "A Place in the Sun" (1951). 

En la misma edición, una foto del fakir Silki -Adelino João da Silva, gaucho de São Francisco de Paula, famoso por sus espectáculos en todo el país y en el exterior- que ilustra un artículo sobre el hambre en el país; el ánimo de luto con la llegada al día siguiente, desde Hollywood, del cuerpo de Carmen Miranda a la Capital Federal; el drama vivido por Goa en la lucha por la liberación y anexión de Portugal a la India y otras noticias recurrentes sobre política nacional, intentos de golpe de estado, crisis financiera, retrasos en el pago de los funcionarios. Nada nuevo bajo el sol, diría el rey Salomón.

 En un destacado artículo, el presidente de la Sociedad Brasileña de Reumatología (SBR), Décio Olinto, habló sobre la importancia del Congreso Panamericano de Reumatología, el primer PANLAR, que se realizará del 14 al 20 de ese mes en São Paulo y Río de Janeiro, y alertó sobre el impacto social y económico de las enfermedades reumáticas, destacando que se trata de un médico de clínica y no de un “reumatólogo”, habiendo sido elegido por la confianza de sus colegas.

Pero, en la portada, Última Hora también se jactó: “Suecia está ganando la batalla contra el reumatismo”. Anunciada por el reportero que fue a entrevistarla en el Galeão como “médica del rey Gustavo”, Nanna Svartz (Foto) , entonces de 65 años, responsable por el desarrollo de Salopyrina (Sulfasalazina) en 1941, fue invitada a participar del evento. Waldemar Bianchi, uno de los fundadores de la SBR, entonces secretario general del “cónclave”, fue al aeropuerto a recibirla con el debido respeto.

 

Nanna Charlotta

 

En 1937, Nanna Svartz asumió la cátedra de profesora de medicina en el Instituto Karolinska; recién en 1963 se aprobaría a otra mujer. Ella fue la única durante muchos años. Su aceptación se produjo tras un exhaustivo proceso de investigación, testimonios, debates y acusaciones. La polémica fue por una sola razón: era “una mujer”. 

Especializada en enfermedades del aparato digestivo, así como en patologías articulares, mantuvo una clínica privada, en paralelo a su labor en el Hospital Serafimer de Estocolmo y en el Instituto Karolinska, demostrando una notable capacidad de gestión sanitaria. Enfocó su investigación en tres áreas principales: inicialmente se interesó por el estudio de las bacterias anaerobias intestinales, a fines de la década de 1930 inició una investigación que condujo a la síntesis de la sulfasalazina y, con el apoyo del Instituto de Pesquisa Rei Gustavo V , dirigió su trabajo de investigación para el Factor Reumatoide. Publicó su primer artículo científico en 1913, cuando era estudiante de tercer año de medicina, y el último en 1980, a la edad de 90 años. Murió en 1986, habiendo cumplido 96 años, reconocida y premiada por su trayectoria.

Después de tantos años, la presencia femenina en la medicina y, en particular, en la reumatología, ya no sorprende y domina el escenario. Son muchos los ejemplos de carreras de éxito, tanto asistenciales como docentes e investigadoras, ocupando puestos de relevancia.

Una polémica reciente que involucra a una joven profesional y la filtración de información sobre la salud de una paciente, en un torbellino de cuestiones que involucran medios de comunicación, secreto y ética médica, maniqueísmo político, falta de sentido común, falta de respeto, compasión y otras actitudes perversas y frívolas. nos recuerda la respuesta dada por Nanna Svartz al reportero interesado más en el hecho de ella cuidar la salud del monarca sueco, que en todo lo que había venido a compartir en aquel primer Congreso PANLAR sobre avances en el campo de la reumatología. -Y el rey Gustavo, ¿cómo está?- él insistió. Con tranquila condescendencia, Nanna Svartz respondió: - ¡El Rey está bien, gracias!

Siempre había luchado contra los prejuicios y supo desarmar a ese periodista "encantado" por la oportunidad de entrevistar al "médica de un rey". Aprendió desde temprana edad, y así fue como se convirtió en la primera profesora de medicina en su reino. Como estudiante había tenido éxito y siempre recordaría lo que su orgulloso padre había dicho en ese momento: "Nanna tiene casi tanto talento como un hombre". Ese fue quizás el mayor cumplido que él pudo hacerle.

Nanna Charlotta Svartz (1890-1986). Doctora, profesora, científica. Mujer. Una gigante para ser siempre venerada.

Foto : Página web Karolinska Institute https://ki.se/en/about/nanna-svartz-1890-1986

 

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