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Vacunación y enfermedades reumáticas: una decisión compartida - Seguridad y eficacia

Por : Estefanía Fajardo
Periodista científica de Global Rheumatology by PANLAR.


Carlo V Caballero Uribe MD
Editor en Jefe Global Rheumatology by PANLAR



07 Abril, 2021

https://doi.org/10.46856/grp.26.e076

"La vacunación contra el covid-19 es la respuesta más importante que está dando la ciencia a la amenaza global que ha representado la pandemia. Este artículo especial de vacunación y enfermedades reumáticas tiene dos partes y surge como respuesta a la necesidad de PANLAR*, a través de su consejo directivo y de Global Rheumatology, de mantener a nuestros miembros y a la comunidad en general al tanto de las eventualidades más recientes relacionadas con el covid-19. En esta primera entrega se revisarán los aspectos relevantes de la seguridad y eficacia de las vacunas, y en la segunda, que circulará la semana próxima, se presentarán las consideraciones especiales en casos de covid-19 con preexistencias de enfermedades reumáticas autoinmunes teniendo en cuenta que pacientes y médicos deben estar debidamente informados para la toma de decisiones compartidas. "

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La vacunación contra el covid-19 es la respuesta más importante que está dando la ciencia a la amenaza global que ha representado la pandemia. 

Las plataformas de vacunas para contrarrestar esta enfermedad, en su mayoría, son muy novedosas y aunque los datos relacionados con la aplicación de estas se pueden obtener rápidamente, es un campo en permanente evolución, que requiere revisiones frecuentes para poder aclarar todas las dudas que surjan en el cuerpo médico, en la población general y, en el caso de nuestra especialidad, entre los pacientes con enfermedades reumáticas de origen autoinmune. 

No deja de sorprender el éxito que ha alcanzado la humanidad al poder producir en tiempo récord vacunas para contrarrestar el covid-19, lo cual requirió la firme voluntad y ayuda económica de las naciones con más recursos, así como un conocimiento científico previo, forjado a través de muchos años, que se pudo aplicar de forma rápida y eficiente para intentar resolver un problema que como pocas veces ha afectado a la mayor parte de los habitantes del planeta.  

No obstante, las inquietudes en torno a la vacunación contra el covid-19 son múltiples y diversas. Existen dudas y preguntas acerca del tiempo en el que se produjeron  estas vacunas y las tecnologías implementadas en cada una de ellas; además, también es palpable la presión que hay en torno a la necesidad de información sobre el manejo de pacientes con enfermedades de base y tratamientos en curso. 

Como si esto no fuera suficiente, a toda esta gran cantidad de información científica disponible –la cual es absolutamente necesaria– se suman las fake news, tema abordado anteriormente en esta revista (1), cuya capacidad para difundirse rápidamente ha creado un manto de duda en muchos lugares del mundo respecto a eficacia de la inmunización. 

Partiendo de esto, y con base en datos verídicos provenientes de fuentes confiables, en este artículo (partes 1 y 2) realizaremos un recorrido por la información y evidencia conocida hasta el momento. Haremos énfasis en las consideraciones que se deben tener en cuenta en los casos de pacientes con enfermedades reumáticas autoinmunes, y revisaremos las guías, recomendaciones o documentos que diferentes sociedades e instituciones han desarrollado acerca de este tema, teniendo presente que se necesita acudir a información veraz para comprender diferentes aspectos de la inmunización y las realidades específicas de cada paciente. 

También haremos un recorrido que va desde la importancia de las vacunas y los éxitos que en materia de salud pública se han alcanzado a nivel global a lo largo de los años, hasta el análisis de los diferentes biológicos, las plataformas que se han desarrollado para enfrentar el covid-19, y la evidencia que existe en la actualidad respecto a la relación de estas vacunas y los pacientes con enfermedades autoinmunes desde la perspectiva de la toma de decisiones compartidas. Este análisis se irá actualizando en la medida en que se conozcan nuevos datos y publicaciones que permitan resolver inquietudes y tomar decisiones. 

De manera inicial es importante tener claro que la decisión de la vacunación, idealmente, debe ser tomada entre el paciente y su médico tratante, previa discusión acerca de cuál es el biológico adecuado, los aspectos especiales que se deben revisar en cada situación personal, las modificaciones de cada tratamiento –en caso de necesitarlas– y las preguntas que deben tener respuesta por parte de los especialistas.

LOS ÉXITOS DE LA VACUNACIÓN 

En la actualidad, muchas enfermedades que por años causaron miles de muertes desaparecieron de nuestra cotidianidad. ¿La razón? Las vacunas. 

El 14 de mayo de 1796, Edward Jenner tomó de la mano de la ordeñadora Sarah Nelmes material de una lesión pustulosa de viruela de vacas (causada por el virus “cowpox”), y lo inoculó en el brazo de James Phipps, niño de 8 años, hijo del jardinero de la familia Jenner. Dos meses después inoculó material de una lesión proveniente de un enfermo con viruela y demostró que James no contrajo la enfermedad planteando que había quedado “inmune” (2). De esta forma, se dio un giro al manejo de esta enfermedad, y con ella se amplió el campo de la investigación científica en torno a la inmunización. La viruela es la única enfermedad oficialmente erradicada del planeta, gracias a la vacunación; en 1980, la OMS certificó este logro (3). 

A finales de los años sesenta, la viruela era aún endémica en África y Asia. Las campañas de vacunación, la vigilancia y las medidas de prevención emprendidas para contener los focos epidémicos, así como la mejor información suministrada a las poblaciones afectadas, fueron las estrategias utilizadas para combatir la enfermedad (4).

Siguiendo con casos de inmunización, en 1991, se notificó el último paciente con poliomielitis en América Latina y el Caribe. La enfermedad reapareció brevemente en el año 2000, cuando se notificaron 20 casos asociados con la vacuna en Haití y en República Dominicana. En 1994, la Región de las Américas fue certificada como libre del poliovirus salvaje autóctono (4). 

Además, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indica que “los días 22 y 23 de abril del 2015, el Comité Internacional de Expertos (CIE) de documentación y verificación de la eliminación del sarampión, la rubéola y el síndrome de rubéola congénita en la Región de las Américas examinó la información epidemiológica presentada por los Estados Miembros y determinó que se había interrumpido la transmisión endémica de la rubéola en la región. El último caso confirmado de rubéola endémica fue notificado el 3 de febrero del 2009 en Argentina, y el último caso confirmado del síndrome de rubéola congénita fue el de un bebé nacido el 26 de agosto del 2009 en Brasil” (5).

Siguiendo con el informe presentado por la OPS, en 2016, 22 de 51 países y territorios habían adoptado una política de vacunación universal de aplicación de la primera dosis al nacer; 14 países y territorios vacunan solo a los lactantes nacidos de madres positivas al antígeno de superficie del virus de la hepatitis B (HBsAg) como parte de sus iniciativas para controlar la transmisión perinatal de esa enfermedad. Señala además:  “En 2015, la cobertura en la Región para la tercera dosis de la vacuna contra la hepatitis B (pentavalente) fue de 89 % en menores de 1 año, y la cobertura de aplicación de la primera dosis al nacer fue de 73 % para toda la cohorte de América Latina y el Caribe (incluidos los países sin una política de vacunación para los recién nacidos)” (6). 

“Actualmente se siguen desarrollando otras vacunas, y algunas de ellas ya se administran experimentalmente. Es el caso de las que protegen contra el ébola o contra el paludismo, que todavía no están disponibles en todo el mundo”, informa la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las vacunas salvan cada año millones de vidas. Su función, afirma este organismo internacional, es entrenar y preparar a las defensas naturales del organismo ―el sistema inmunológico― para detectar y combatir a los virus y a las bacterias seleccionados. Si el cuerpo se ve posteriormente expuesto a estos gérmenes patógenos, estará listo para destruirlos de inmediato, previniendo así la enfermedad (5).

Cuando nos vacunamos, agrega la OMS, no solo nos protegemos a nosotros mismos, sino también a quienes nos rodean. “A algunas personas, por ejemplo, las que padecen enfermedades graves, se les desaconseja vacunarse contra determinadas patologías; por lo tanto, la protección de esas personas depende de que los demás nos vacunemos y ayudemos a reducir la propagación de tales enfermedades” (6).

VACUNAS CONTRA EL COVID-19 

El 9 de noviembre de 2020, Pfizer y BioNTech anunciaron que su vacuna contra el covid-19 tenía una tasa de eficacia de más del 90 %. El 11 de diciembre, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) le otorgó la primera autorización de uso de emergencia dado por Estados Unidos a una vacuna contra el coronavirus (6). 

El 18 de diciembre, la FDA autorizó para uso de emergencia la vacuna de Moderna, que, al igual que la vacuna de Pfizer, es producida a partir de un ARN mensajero (ARNm), y además recibió del Gobierno de Estados Unidos casi mil millones de dólares en apoyo para su desarrollo (7,8).

En marzo de 2021, momento en el que se inició la recopilación de información para esta publicación, ya había varias vacunas contra covid-19 autorizadas para su uso por algunas autoridades regulatorias nacionales. Además, la OMS también había autorizado las vacunas de Pfizer/BioNTech, Moderna, a dos versiones de AstraZeneca/Oxford  SKBio y el Serum Institute de la India y a la vacuna de Janssen. Mientras tanto, la de Sinovac, Sinopharm (Wuhan y Beijing), Sputnik V, Cansino y Novamax han alcanzado la fase III de los estudios de investigación, concediendo prioridad en todos los casos a las personas vulnerables (7,8,9).

A la fecha, hay 44 vacunas candidatas en fase 1; 32 están en fase 2; hay 22 candidatas en fase 3; 6 autorizadas en uso temprano o limitado, 7 aprobadas y 4 abandonaron la carrera. Actualmente, los investigadores están probando 78 vacunas en ensayos clínicos en humanos, y 22 han llegado a las etapas finales de prueba. Se están investigando activamente al menos 77 vacunas preclínicas en animales (7). 

Las anteriores cifras muestran la rápida respuesta dada por la ciencia a la pandemia generada por el covid-19; este resultado de la comunidad científica se produjo gracias a las investigaciones previas adelantadas a raíz de las epidemias de SARS y MERS, así como a la inversión de los gobiernos, los avances tecnológicos, el trabajo científico colectivo y a una secuenciación rápida del virus. Además, a la realización de procesos que cumplieron de manera estricta los pasos necesarios y requeridos para la aprobación de los biológicos. 

En América Latina, más allá de los problemas iniciales de distribución y el ritmo de vacunación en los diferentes países, es importante resaltar que se vienen utilizando además de las vacunas de Pfizer/BioNTech, otras vacunas de varias regiones del mundo, incluidas las de China y Rusia, a diferencia de Estados Unidos y Europa (al menos por ahora). 

El uso de vacunas rusas y chinas ha surgido ante la necesidad de los gobiernos latinoamericanos de ser pragmáticos, pues son conscientes de los problemas de acceso a estas y del  enorme reto que significa inmunizar tanta gente en tan poco tiempo: “Este año el objetivo es producir tantas vacunas de covid-19 como sea posible para satisfacer la demanda proyectada; los organizadores estimaron alrededor de 9.500 millones de dosis, lo que nunca antes se había hecho. Hasta la fecha, la producción es inferior a 500 millones de dosis, por lo que queda un largo camino por recorrer” (10). 

A lo anterior se suma el acaparamiento de las vacunas por parte de los países productores, fenómeno que se ha denominado “nacionalismo de vacunas”, y al respecto el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha hecho llamados contundentes: “El mundo está al borde de un fracaso moral catastrófico, cuyo precio se pagará con vidas y medios de subsistencia en los países más pobres del mundo” (10).  

Los países de altos ingresos están vacunando a millones de personas diariamente. Varios, como Estados Unidos, planean poner las vacunas a disposición de toda su población adulta en la primera mitad de este año. Sin embargo, los países que dependen de la instalación COVAX tendrán vacunas para cubrir solo el 3.3 % de su población en ese momento. Para finales de 2021, COVAX espera proveer el 20 % de su población, quizás hasta el 27 %, si todo sale según lo planeado. Estas cifras están muy por debajo de lo que se necesita realmente para el control de una pandemia. Las naciones de ingresos más altos no aceptarían niveles tan bajos de cobertura de vacunas. Este mismo estándar se aplica a todos los países del mundo. A menos que veamos un cambio significativo, 85 países no tendrán vacunas contra el covid-19 ampliamente disponibles hasta 2023 (11).

Por otra parte ―y afortunadamente―, esta decisión viene siendo poco a poco respaldada por los estudios que han ido avalando la eficacia y seguridad de las vacunas que han completado el proceso, lo cual le ha venido dando mayor credibilidad. Un análisis publicado en BBC Mundo indica que a Latinoamérica le ayudará la distribución de dosis provenientes de Rusia y China, más baratas y más fáciles de almacenar, lo cual es una ventaja para economías menos fuertes (12).  “La creciente evidencia que muestra que las vacunas chinas y rusas son confiables debe tomarse en serio y rápidamente, en especial considerando los problemas de suministro en todo el mundo”, dice también un análisis de The New York Times (13).

Además, el análisis de datos de esta publicación, proporcionado por la firma de analítica Airfinity, indica que Sinovac ya ha firmado acuerdos para exportar este año más de 350 millones de dosis de su vacuna a 12 países; Sinopharm, alrededor de 194 millones de dosis a 11 países; Sputnik V, alrededor de 400 millones de dosis a 17 países. Estos tres fabricantes han declarado públicamente que tendrán la capacidad de producir hasta mil millones de dosis cada uno en 2021; y los tres han autorizado sus vacunas a fabricantes locales en varios países (13).

USO DE EMERGENCIA 

Un término escuchado frecuentemente es el de Autorización de Uso de Emergencia (EUA, por sus siglas en inglés) en el tema de vacunas. Pero ¿esto qué significa?

“Es un mecanismo para facilitar la disponibilidad y el uso de contramedidas médicas, incluidas las vacunas, durante las emergencias de salud pública, como la actual pandemia causada por el covid-19”, explica la FDA (14).

El procedimiento de la lista de uso en emergencias de la Organización Mundial de la Salud sirve para evaluar la idoneidad de los nuevos productos sanitarios durante las emergencias de salud pública. 

“El objetivo es que los medicamentos, las vacunas y las pruebas diagnósticas estén disponibles lo más rápidamente posible para hacer frente a la emergencia, respetándose al mismo tiempo criterios estrictos de seguridad, eficacia y calidad. La evaluación sopesa la amenaza que supone la emergencia y el beneficio que supondría el uso del producto frente a los posibles riesgos”, informa en un comunicado la OMS (15). Es decir, se trata de un concepto que busca agilizar los procesos, pero todo bajo los mismos parámetros y exigencias de calidad para su utilización.

Esto, asegura la OMS, implica una evaluación rigurosa de los datos más recientes de los ensayos clínicos de fase II y III, así como de datos adicionales sustanciales sobre seguridad, eficacia y calidad, y del plan de gestión de riesgos. Estos datos a su vez “son revisados por expertos independientes y los equipos de la OMS, que consideran el conjunto actual de pruebas sobre la vacuna en cuestión, los planes para monitorear su uso y los planes de realización de estudios adicionales”.

“Como parte del proceso de la lista de uso en emergencias, la empresa que produce la vacuna debe comprometerse a seguir generando datos que permitan la plena autorización y la precalificación de la vacuna por parte de la OMS. Mediante su proceso de precalificación, la OMS evaluará los datos clínicos adicionales generados a partir de los ensayos de la vacuna y su despliegue de forma continua para asegurarse de que la vacuna cumple los requisitos necesarios de calidad, seguridad y eficacia con miras a una mayor disponibilidad” (15).

TIPOS DE VACUNAS CONTRA EL COVID-19 

En la tabla 1 se presenta un resumen de los tipos de vacunas aprobadas contra el covid-19, según el tipo de plataforma o diseño (genética, de virus inactivados, de vectores virales o de proteínas), sus principales ventajas y desventajas, y la eficacia demostrada en los estudios clínicos.  


Tabla 1.  Tipos de vacunas disponibles a abril 2021 contra covid-19

 

VACUNAS

VENTAJAS

DESVENTAJAS

EJEMPLOS

ANÁLISIS*

Genéticas 

Se administran genes del virus a células humanas. Los genes pueden administrarse directamente como ADN o ARN. Las vacunas de ADN se componen típicamente de moléculas de ADN, son superiores a las vacunas de ARNm en cuanto a estabilidad, suministro y eficiencia. 

Las de ARNm fueron las primeras vacunas contra el covid-19 disponibles en el mercado.

Fácil desarrollo y fabricación, dado que no requieren cultivo de células. Inducen respuestas inmunitarias protectoras, incluso en adultos mayores.

- Algunas deben administrarse mediante dispositivos médicos como el electroporador para que sean eficientes. 

- Debido a que emplea tecnología de punta, pueden presentarse inconvenientes en la producción a gran escala y estabilidad de almacenamiento. 

- Aún no ha entrado en el mercado ninguna vacuna de ARNm, por lo que puede llevar más tiempo establecer estándares de calidad y evaluar la seguridad.

•Moderna/NIAID •BioNTech/Fosun Pharma/Pfizer 

•Curevac •Cadila Healthcare Limited 

- La vacuna de Pfizer-BioNTech registró una efectividad del 95 % en la prevención de casos de covid-19 confirmados en laboratorio en personas sin evidencia de infecciones previas.

- Con base en la evidencia de los ensayos clínicos, la vacuna de Moderna demostró tener una efectividad del 94,1 % en la prevención de casos de covid-19 confirmados en laboratorio en personas que recibieron dos dosis y que no registraban evidencia de infecciones previas.

Virus inactivados 

El virus es inactivado de tal manera que no es posible replicar ni multiplicarse por lo tanto no causa enfermedad. Normalmente se administra por vía intramuscular.

- Procedimiento de fabricación bien establecido y relativamente sencillo.

 - El virus inactivado no causa enfermedad y estimula el sistema inmunológico del cuerpo para que produzca defensas.

- Es necesario cultivar o desarrollar el virus en grandes cantidades. 

- Puede requerir dosis de refuerzo para lograr y mantener la protección.

•Sinovac •Instituto de Biología de Wuhan/ Sinopharm •Instituto de Biología de Beijing/ Sinopharm

Un análisis provisional de los datos de los ensayos clínicos de los biológicos chinos, según manifestó la OMS, demostró “seguridad y buena eficacia”, y agregaron que faltaba información.

 Según datos preliminares de un estudio del Instituto Butantan, la vacuna Sinovac funciona contra la variante P1. Investigadores en Turquía informaron que tiene una efectividad del 91,25 %, mientras que en Indonesia afirmaron que tiene una efectividad del 65 % y en Brasil, el 50,4 %.

Vectores virales Utiliza otro virus diseñado para expresar la proteína de pico del SARS-CoV-2; este virus no se replica para administrar en forma de ADN en células humanas donde se producen proteínas virales para inducir respuestas inmunes protectoras. Generalmente se administra de forma intramuscular.

Han sido utilizados con gran éxito para otro tipo de adenovirus, como el ébola y la viruela. 

- Se pueden requerir dos dosis. 

- Riesgo de inmunidad preexistente debido al uso de adenovirus humanos que podría impedir la entrada del vector en las células huésped.

•University of Oxford/AstraZeneca •Janssen Pharmaceutical Companies •CanSino Biological Inc./Beijing Institute of Biotechnology •Instituto de Investigación Gamaleya

- La vacuna de Janssen tuvo un 66,3 % de efectividad en los ensayos clínicos para prevenir la enfermedad del covid-19 confirmada en laboratorio, en personas sin evidencia de infección anterior 2 semanas después de recibir la vacuna. Las personas alcanzaron la máxima protección posible 2 semanas después de vacunarse. 

-La vacuna de AstraZeneca   tiene una eficacia del 63,09 % contra la infección sintomática por SARS-CoV-2.

Los intervalos más amplios entre dosis dentro del rango de 8 a 12 semanas están asociados a una mayor eficacia de la vacuna. 

Vivas atenuadas 

Crea una versión genéticamente debilitada del virus que al momento de replicarse no causa enfermedad, sin embargo, permite que el cuerpo genere una respuesta inmune o de protección similar a la producida por una infección natural. Se pueden administrar por vía intranasal.

- Debido a su fácil forma de administración induce a respuestas inmunitarias de la mucosa protegiendo el tracto respiratorio, la principal puerta de entrada del virus.

- Requiere mucho tiempo modificar el virus si se lleva a cabo con métodos tradicionales.

•Codagenix/Serum Institute of India •Indian Immunologicals Ltd/Griffith University •Mehmet Ali Aydinlar University/ Acıbadem Labmed Health Services A.S.

 

Proteínas 

Ha sido la más utilizada a lo largo de la historia; pueden utilizar proteínas virales completas o solo un fragmento de esta. En el caso de las vacunas contra el SARS-CoV-2, la proteína de pico, que es la proteína objetivo de las vacunas, se une a las células donde los virus pueden replicarse generando respuestas inmunitarias protectoras sin causar enfermedad. Se administra típicamente por vía intramuscular.

- Tienen una larga historia de seguridad y eficacia (hepatitis B, el herpes zóster y las bacterias que causan la tosferina).

- Se pueden producir sin manipular virus vivos. 

- Pueden combinarse con adyuvantes de vacunas (aditivos en pequeñas cantidades) que mejoran o potencian las respuestas inmunitarias.

- Pueden causar reacciones locales, como enrojecimiento, hinchazón y dolor en el lugar de la inyección y reacciones sistémicas como fiebre, escalofríos y dolores corporales. 

•Novavax •Sanofi Pasteur/GSK •Vaxine Pty Ltd/Medytox •COVAXX / United Biomedical Inc. Asia 

 

*Información basada en autorizaciones para uso de emergencia y publicaciones científicas.
Fuente: Ver referencias 16 y 17.

 

SEGURIDAD DE LAS VACUNAS 

Todas las vacunas, según la Organización Mundial de la Salud, pasan por fases de estudio clínico antes de que puedan ser aprobadas para su uso en la población. “Estos ensayos tienen por objetivo garantizar la seguridad y la capacidad de la vacuna para proteger contra la enfermedad (eficacia)” (18).
 

Las vacunas que han sido autorizadas en algunos países han sido evaluadas en ensayos clínicos, y en estos se brinda información sobre su eficacia para la prevención de la enfermedad. La agencia regulatoria de cada país debe analizar y estudiar estos datos para dar su autorización. 

Adicionalmente, explica la OMS, “la efectividad de las vacunas sigue siendo objeto de un estrecho seguimiento incluso después de haber sido introducidas en un país. Solo aquellas vacunas que han demostrado ser efectivas para prevenir la enfermedad son aprobadas para su uso en la población” (18). 

“En cualquier país del mundo hay un sistema para hacer un seguimiento de la seguridad, o lo que llamamos farmacovigilancia, y la OMS coordina un comité de seguridad de las vacunas. Ellos miran estos datos cada semana, datos de todos los países, fabricantes, reguladores y sistemas nacionales. Hasta ahora hemos recibido los referidos a más de 200 millones de dosis de vacunas que han llegado a personas de todo el mundo y no ha habido señales de seguridad alarmantes, pero continuaremos monitoreando y actualizando si algo cambia”, señaló en su momento Soumiya Suaminathan durante una conferencia de prensa de la Organización Mundial de la Salud citada por las Naciones Unidas en un documento publicado en su web (19). 

En cuanto a eficacia, a la fecha no podemos comparar directamente los reportes de cada vacuna para concluir que alguna sea superior a otra, debido a la forma en que se realizaron cada uno de los estudios en los que se sustenta su utilización. 

Con respecto a la seguridad, ha sido muy bajo el número de eventos adversos reportados cuando se compara con el número total de inmunizaciones en la población, lo cual indica que son mucho mayores los beneficios que los riesgos de la vacunación. Se han reportado dentro de los eventos adversos algunos llamativos, como alergias a ciertos componentes de las vacunas, y se encuentra actualmente en estudio el caso de trombos (en especial trombosis de senos venosos) en algunos pacientes que han recibido la vacuna de AstraZeneca. 

El comité de seguridad de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) concluyó que los coágulos de sangre inusuales con plaquetas bajas en sangre deben incluirse como efectos secundarios muy raros de Vaxzevria (anteriormente, la vacuna contra covid-19 AstraZeneca). Al respecto, anotaron: “La EMA les recuerda a los profesionales de la salud y a las personas que reciben la vacuna que estén al tanto de la posibilidad de casos muy raros de coágulos de sangre combinados con niveles bajos de plaquetas en la sangre dentro de las dos semanas posteriores a la vacunación. Hasta ahora, la mayoría de los casos notificados han ocurrido en mujeres menores de 60 años dentro de las dos semanas posteriores a la vacunación. Según la evidencia actualmente disponible, no se han confirmado factores de riesgo específicos. Las personas que han recibido la vacuna deben buscar asistencia médica de inmediato si desarrollan síntomas de esta combinación de coágulos sanguíneos y plaquetas bajas en sangre” (20). 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alienta a las personas a vacunarse contra el covid-19 con cualquier biológico que ofrezcan las autoridades nacionales de salud en el momento en que cumplan los criterios establecidos. 

Al final de este artículo, hay unas fuentes recomendadas que pueden ser consultadas permanentemente, pues permiten tener información confiable sobre las vacunas y la vacunación. 

 

CONCLUSIONES  

La historia de la medicina muestra el importante beneficio de las vacunas en la erradicación y control de múltiples enfermedades en todo el mundo. El desarrollo de las vacunas contra el Covid-19 y la vacunación masiva se constituyen en la mayor esperanza de la humanidad para vencer la actual pandemia. Las vacunas que han alcanzado las fases finales del proceso de investigación han sido aplicadas a millones de personas y hasta la fecha han demostrado ser seguras y eficaces, con una relación riesgo/beneficio bastante favorable. 

La vacunación masiva es efectiva para contener el virus tal como lo han ido mostrando los resultados preliminares en los países donde se encuentra más avanzado el proceso de inmunización, como es el caso de Israel. Es importante tener claridad que mientras no se consiga una inmunidad de rebaño, que se calcula alrededor del 70 % de las personas en cada país, es fundamental seguir con las medidas de autocuidado. 

*Los autores agradecen a los miembros del Comité Ejecutivo de PANLAR por la amable revisión de este artículo. 

FUENTES RECOMENDADAS  

Para obtener información adicional acerca de las vacunas, sugerimos acceder a fuentes pertinentes que puedan orientarnos, tales como las que se relacionan a continuación:  



REFERENCIAS 

  1. Fajardo E. Covid-19, una pandemia acompañada de infodemia. Global Rheumatology by Panlar. 2021. Disponible en: https://doi.org/10.46856/grp.26.e029
  2. Riedel S. Edward Jenner and the history of smallpox and vaccination. Proc (Bayl Univ Med Cent). 2005;18(1):21-25. doi:10.1080/08998280.2005.11928028
  3. Quezada A. Los orígenes de la vacuna. Revista Médica Clínica Las Condes 2020; 31 (3): 367-73. https://doi.org/10.1016/j.rmclc.2020.07.002
  4. OMS. El Programa de Erradicación de la Viruela (1966-1980). Recursos de la OMS. 2010. Disponible en: https://www.who.int/features/2010/smallpox/es/  
  5. OPS. Estado de salud de la población. Enfermedades prevenibles por vacunación. Recursos. Disponible en: https://www.paho.org/salud-en-las-americas-2017/?post_t_es=enfermedades-prevenibles-por-vacunacion&lang=es   
  6. OMS. Vacunas e inmunización: ¿qué es la vacunación? Preguntas y respuestas. 2020. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/q-a-detail/vaccines-and-immunization-what-is-vaccination?adgroupsurvey={adgroupsurvey}&gclid=Cj0KCQjwi7yCBhDJARIsAMWFScMHgn5EX3cfnyvuV6BPEEBApZcSwPG_cJctNlzF0ceLf93G2NUyWqAaAl_LEALw_wcB  
  7. The New York Time. Coronavirus Vaccine Tracker. 2021 https://www.nytimes.com/interactive/2020/science/coronavirus-vaccine-tracker.html 
  8. Felten R. Dubois M, Ugarte-Gil M, Chaudies A, Kawka L, Bergie H. Vaccination against COVID-19: Expectations and concerns of patients with autoimmune and rheumatic diseases. The Lancet 2021; https://doi.org/10.1016/S2665-9913(21)00039-4  
  9. OMS. Vacunas contra el covid-19. 2020. Disponible en:  https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/covid-19-vaccines   
  10. Clift C. Scaling up covid-19 Vaccine Production: What are the problems and implications? 2021. Disponible en: https://blogs.bmj.com/bmj/2021/03/17/scaling-up-covid-19-vaccine-production-what-are-the-problems-and-implications/ 
  11. Ghebreyesus T. Llamado a la acción: Declaración sobre la equidad vacunal. OMS 2021. Disponible en: https://www.who.int/es/campaigns/annual-theme/year-of-health-and-care-workers-2021/vaccine-equity-declaration 
  12. del Rio C, Gonzales G, Hassan F, Kavanagh M. Covid-19: a call for global vaccine equity. BMJ 2021. Disponible en: https://blogs.bmj.com/bmj/2021/03/17/covid-19-a-call-for-global-vaccine-equity/ 
  13. BBC Mundo. Vacunas contra covid-19: los países de América Latina donde todavía no han llegado (y cuándo se espera que lo hagan). 2021.  https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56168826 
  14. Prabhala A, Yoke-Ling C. It’s Time to Trust China’s and Russia’s Vaccines.  The New York Times. 2021. Disponible en: https://www.nytimes.com/2021/02/05/opinion/covid-vaccines-china-russia.html
  15. FDA. Explicación de la Autorización de Uso de Emergencia para las Vacunas. 2020. Disponible en: https://www.fda.gov/vaccines-blood-biologics/vaccines/explicacion-de-la-autorizacion-de-uso-de-emergencia-para-las-vacunas  
  16. OMS. La OMS incluye en su lista de uso en emergencias dos vacunas adicionales contra la COVID-19 y aprueba su despliegue a través de COVAX. 2021. Disponible en: https://www.who.int/es/news/item/15-02-2021-who-lists-two-additional-covid-19-vaccines-for-emergency-use-and-covax-roll-out
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